viernes, 31 de octubre de 2008

PASO DE TI

La asociación del director y guionista Judd Apatow y la productora Shauna Robertson, ha dado como fruto una revisión de la comedia americana. Los responsables directos de “Lío embarazoso” y “Virgen a los 40” y productores de “Supersalidos” y de la que nos ocupa, han sabido darle un giro al concepto de comedia. Así, la que a priori se presenta como una de las películas golfas de la temporada, resulta ser una comedia romántica en toda regla. Y es que si algo hay que reconocerles a los, en esta ocasión, productores Judd Apatow y Shauna Robertson, es su capacidad para saber aunar el espíritu gamberro de los ochenta pasado por la licuadora de la modernidad, y añadir unas pizcas de romanticismo, para obtener como resultado un producto para adolescentes y treintañeros de consumo divertido, que a priori no resulta pretencioso, y como no, que respeta a pie juntillas todas las convenciones del genero. Y es que por mucho que el lobo se vista de seda...

En el caso de “Paso de ti”, un guionista colega de Apatow llamado Jason Segel se lo guisa y se lo come, siendo escritor y protagonista. En la dirección, otro colega de Apatow, Nicholas Stoller, también guionista televisivo y que con esta debuta como director. La estructura de la película no lleva a engaños. Se ahorra las presentaciones y sigue la vieja máxima de empezar por el final del conflicto, al menos del que sirve de arranque de la película. Apenas ha presentado al personaje en cinco minutos, y ya sabemos que es un vago, que compone música ambiental para una serie. Que está liado con una de las actrices (Kristen Bell) de series tipo CSI del momento (que además resulta una crítica descarada) y que ella le va a dejar. Lo curioso en este arranque de película en realidad es el interés de Segel por enseñar la polla todo lo que pueda, de forma que un conflicto tan básico, como los motivos por los que la actriz deja al músico holgazán, pierde interés por adivinar las veces que la enseñará. Una vez superada la primera prueba de fuego lo siguiente será el tópico. Cuantas mujeres, cada cual más peculiar (recurso manido hasta la extenuación) necesitará el protagonista para olvidar a su ex. Pero en vez de cerrarse a lo fácil, el guionista se decanta por el segundo tópico más sencillo. Largarse de vacaciones a Hawai. Por supuesto allí se encontrará con su exnovia y el tipo por el que le ha cambiado, un músico modernillo que parece estar siempre fumado (Rusell Brand). No os asustéis, apenas he contado un tercio de película, no contaré más y todo está por pasar, aunque aquel que espere sorpresas, mejor que se vea una película de otro género.

La incorporación de la espectacular actriz televisiva Mila Kums y del músico místico Brand será lo que mueva la trama. Elementos desestabilizadores y fantásticos antagonistas de los personajes. Lo mejor en este punto es que en vez de recurrir a la comedia de enredo, el personaje está planteado (tal vez por una cuestión de ego) como en una comedia de situación. Y es que Segel trata de ser un tipo serio (siguiendo las pautas de Steve Carrell), introducido en una situación compleja, pero siempre tratado con un tono cómico por las circunstancias a las que se tiene que enfrentar. En cuanto a los antagonistas , director y guionista han tenido el buen gusto e inteligencia de introducir personajes divertidos, pero que no resultan antipáticos, sino todo lo contrario. Así la película se va convirtiendo en un terceto en un tono más dramático, compensado gracias a la inestimable colaboración especial de un personaje invitado que no es otro que Brand, que a pesar de rozar el estereotipo, no pierde la coherencia en ningún momento. Además colaboradores habituales de Apatow como son Paul Rudd como surfista pasado y Jonah Hill como fan psicópata, mantienen el tono cómico en un nivel elevado.

Además, al ser el propio guionista el actor principal, se ha reservado un doble final, primero en la comedia romántica, con una secuencia de desenlace muy divertida aunque poco realista, pero que al público americano (y porque no, también al europeo) encantará por sus imprescindibles connotaciones morales, y un segundo, con ese regustillo de superación que se hace doblemente entrañable por sus protagonistas; las marionetas del mítico Jim Hemson. Para terminar descubrimos que enseñar la polla era un gag, que además sirve de confirmación de que nuestro protagonista ha hecho lo adecuado con su cambio de relación, y deja claro que su ego no tiene complejos.

Sólo un par de detalles más, la tendencia de todas las películas de la “saga” a una duración de casi dos horas, resultando algo largas para tratarse de comedia, y esta es tal vez la más descafeinada de todas las entregas. Tal vez el nivel de “Virgen a los 40”, la película que dio lugar al resto, sea difícil de alcanzar. Aunque aquella tuviese una estructura dramática más deslavazada, era mucho más salvaje, y es que poco a poco han ido edulcorando los diálogos en las siguientes entregas, para buscar repetir el final feliz y los principios morales que tanto gustan al público, con el fin último de que llegue al mayor número de espectadores posible... y por consiguiente alcancen mejores cifras en taquilla.

Víctor Gualda.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sobre las comedias yankis y la moralina,aconsejo ver títulos de comedia juvenil como "Desmadre a la americana",de cuando hacían cintas de despelote juvenil sin ninguna clase de componendas morales
Zero

Anónimo dijo...

totalmente de acuerdo, ahora se han puesto de moda este tipo de comedia que engancha con el componente gamberro, pero luego te reconduce hacia la moralina barata. Dónde están aquellos clásicos como Porkis, Los albondigas en remojo o el que Zero menciona. Por no hablar del cine español que confunde gamberro con casposo.